Uno de los elementos que no puede faltar en los mercadillos de Navidad de buena parte de Europa es el vino caliente, la bebida más popular del adviento en Alemania y en los países nórdicos. Su olor dulzón y sabor a veces un poco peleón ayuda a entrar en calor durante esos meses fríos en los que se come y se bebe en los mercados, aunque también es muy típico tomarlo en casa con amigos especialmente durante la celebración de Santa Lucía.
Aunque ahora lo asociamos a esas fechas navideñas, lo cierto es que su origen se remonta a la romanización, cuando los legionarios popularizaron por Europa el vino caliente con miel y otras especies durante sus contiendas. Hoy en día su receta ha variado poco: vino tinto seco, naranja y otras frutas similares y especies como la canela, el clavo o el anís estrellado.
En Alemania, donde existen registros de esta bebida en el año 1420, toma el nombre de Glühwein, mientras que en los países nórdicos se le conoce como Glögg, gløgg o glögi. Se llame como se llame la clave es servirlo bien caliente sin dejar que el vino hierva para evitar que se evapore el alcohol.
En los mercados de Navidad se sirve casi desde primera hora en la mayoría de puestos de comida y no paran de servirse tazas hasta que cierra. No es la única bebida que puedes encontrar ya que existen diferentes versiones. Por ejemplo, el Feuerzangenbowle es una versión con ron mientras que el Punsch no tiene alcochol y lo beben lo más pequeños.
Otra de las curiosidades relacionadas con el vino caliente y de este tipo de bebidas de adviento que se beben en los mercadillos es que cada uno tiene su propio diseño de vaso. Si quieres tomar una taza deberás pagar la taza (que suele rondar los 3-4€) y devolverla en cualquier puesto de comida que venda tazas con el mismo diseño para recuperar el dinero. El precio del vino saliente también ronda los 3-4€, así que en general no es nada caro y ahí radica parte de su éxito en estas fechas.
Para mi estos vasos de vino caliente son uno de mis recuerdos y souvenirs preferidos. Cuando me gusta uno simplemente no lo devuelvo y así voy incrementando mi colección de vasos.
Debes saber que si vives en España u otros países de Europa también puedes encontrar puntualmente esta bebida aunque no en lo mercados. La cadena de supermercados Lidl suele poner el suyo a la venta en noviembre y diciembre y cada vez son más las tiendas que se animan a popularizar esta bebida. Como te he comentado al inicio, son muchas las personas a las que no les gusta demasiado.
Lo mejor que lo pruebes durante tu visita a un mercado y saques tus propias conclusiones. ¡Para quitar el frío no está nada mal! Y si también te animas, a continuación te dejo una receta para que la hagas en casa.
vaciar una pequeña cantidad del vino, sólo para cubrir el fondo. Prender la estufa a fuego medio y agregar los clavos de olor, el laurel, la canela, jengibre y las estrellas de anís. Después, añadir la mitad del azúcar y remover durante 5 minutos.
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